Inseguridad Emocional

Written by Ruben Espinoza

agosto 4, 2019

La inseguridad emocional es un estado psicológico en el que una persona presenta poca confianza sobre sí misma, experimentando sentimientos de minusvalía interior. Así, los sentimientos de autovalía y seguridad emocional son volátiles y etéreos. La persona desarrolla un grado de incertidumbre que se vuelve una constante en su día a día. Hay un miedo hacia la vida porque el sujeto se autopercibe como vulnerable y desvalido. Esta fragilidad psicológica acaba por limitar el crecimiento personal, envolviendo a quienes la padecen en una atmósfera de malestar e inquietud emocional: tristeza, ansiedad, depresión, sentimientos de inferioridad y derrota, frustración y bajo tono vital.

La persona insegura se va a recrear en un mundo de indigencia emocional, va a sentir que no es merecedora del manjar de la vida, de las oportunidades que se presentan en la sociedad, de las posibilidades de desarrollo y de los derechos que se merece como persona con indiscutible dignidad. Este derrotero de inseguridad emocional va a impactar en sus relaciones interpersonales, sobre todo de su vida social inmediata: amigos, trabajo, familia y pareja.

Inseguridad emocional en la vida diaria

La inseguridad emocional va a afectar la opinión que la persona tiene sobre sí misma creando miedo y sentimientos de vulnerabilidad con los cuales se orientará a relacionarse en su vida social. Una persona insegura emocionalmente es como aquel personaje sin carácter ni talante del cuento del literato ruso Antón Chéjov titulado “Poquita cosa”. El título del cuento del maestro del relato ruso nos da una explícita e indiscutible pista sobre la trama de la narración, íntimamente vinculada al tema que nos convoca.

Las repercusiones de la inseguridad emocional son bastas, el trabajo se verá afectado porque el sujeto no cree en sus propias capacidades y habilidades para desempeñarse en su centro de labores, si fuera un estudiante tendría un pobre concepto sobre su desempeño académico (bajo autoconcepto académico). Por el lado de la familia, se tornará un individuo inseguro al dar una opinión, al expresar sus sentimientos y afectos. Dudará mucho al tomar una decisión y se le percibirá con poco carácter. Se advertirá en él una actitud de escape y evitación, ya que generalmente preferirá la comodidad del aislamiento en vez del relacionamiento interpersonal. En el aislamiento hay menos riesgos, pero vivir sin riesgos y experiencias no es vivir. El aislamiento escapista deteriora el mundo subjetivo y compartido de la persona, pudiéndolo llevar a estados de perturbación emocional peligrosos y mórbidos (relacionado a la enfermedad).

Por otro lado, es claro que la inseguridad emocional puede afectar sustancialmente una relación de pareja. La presencia de este fenómeno psicológico en alguno de los miembros de la relación puede dar pie a que aparezcan los celos, la baja autoestima, la poca aceptación de uno mismo, los complejos psicológicos, entre otras variables que son fruto de la inseguridad. Este sería pues, el punto de conexión de la terapia para la inseguridad emocional y la terapia de parejas. Este binomio es indisoluble debido a la necesaria correspondencia que hay entre uno y otro. La terapia de parejas debe trabajar sobre la seguridad emocional de cada sujeto, dado que, es base para la madurez emocional y la cimentación de una personalidad sana y libre. La comunicación, la comprensión, el desarrollo de la tolerancia y la aceptación del otro son fuente de evolución y de establecimiento de una relación armónica y salubre. Por ende, se puede decir que la seguridad emocional es la base de una personalidad libre y sólida que permite vivir plenamente a las personas.

¿Qué es el miedo?

El miedo es una emoción universal, propia del funcionamiento biológico y psicológico del ser humano. Desde tiempos remotos el miedo ha sido una emoción básica que ha favorecido la supervivencia del ser humano. Imaginemos a un sujeto incapaz de experimentar miedo, que vaya caminando por un pantano y se cruce con un cocodrilo. Por la apariencia del animal la persona va a sentir curiosidad y se va a acercar, pero al no tener miedo a la criatura entonces perderá cuidado sobre sí misma y su vida correrá peligro. En este caso no tener miedo es algo perjudicial. Ahora imaginemos a una persona que va por el bosque y se topa con un gran oso. Entonces sentirá que su palpitación aumenta, su ritmo cardíaco dispara, le suda el cuerpo, se agita y siente una energía por todo su organismo (adrenalina), mira a todos lados y se dispara en una carrera por su vida. Podremos decir que en este caso el miedo le incitó a huir y salvarse, sentir miedo fue su fuente de protección.

Habiendo visto ambos ejemplos, podemos decir que el miedo es algo propio de la vida del hombre. Aún así, tenemos que notar que hay miedos comprensibles y hay miedos irracionales, casi mágicos. El miedo al fantasma por ejemplo. Para afrontar estos miedos ilógicos hace falta que la persona preste atención sobre la situación real y no la fantaseada por su mente. Asimismo, hay otro tipo de miedo irracional de corte más cotidiano (diferente al miedo mágico antes citado), por ejemplo: el miedo a un jefe, el miedo a un examen, el miedo a nadar, el miedo a un reto, etc. Aquí, afrontar el miedo va a depender de la progresiva conquista de objetividad para ver el contexto real de las cosas, así como de la madurez emocional que el sujeto vaya alcanzado paulatinamente, madurez cuya base es la seguridad emocional.

¿Cómo combatir la inseguridad?

Para combatir la inseguridad hace falta que la persona vaya progresivamente conociéndose a sí misma. Aquí radica la base de una seguridad emocional apropiada.

El autoconocimiento le permitirá al sujeto conocer cuáles son sus habilidades, sus capacidades, sus destrezas y talentos. Esto le ayudará resaltar las virtudes y ponerlas en acción, para así forjar su identidad, así como también para dejar de estar viendo solamente defectos (que en realidad todos tenemos, no obstante, en este caso no es conveniente resaltarlos todo el tiempo). Otro punto clave para combatir la inseguridad emocional en la terapia personal es el desarrollo de habilidades sociales y de comunicación. A su vez, la transformación del lenguaje interno va a favorecer ampliamente el avance de la persona. Al dejar la autocrítica a un lado y comenzar a ser menos duro consigo mismo podrá generar cambios favorables. Todo ello, adherido a un lenguaje no-verbal más seguro, un cuidado de sí mismo mayor y una cuota de riesgo para vivir nuevas experiencias generará la oportunidad de crecimiento y logro de una seguridad emocional madura y compacta.

Terapia para la inseguridad

La terapia para la inseguridad va a enfocarse a direccionar al individuo a un espacio de riesgo y autoconsciencia. Le hará notar su lenguaje no-verbal y trabajará sobre ello. Brindará herramientas de comunicación interpersonal y habilidades sociales. Ejercitará el autoconocimiento y trabajará terapéuticamente sobre la autoaceptación. A su vez, apuntará a crear un espacio de toma de consciencia sobre pensamientos y miedos irracionales. Dotará a la persona de recursos que le permitan desenvolverse satisfactoriamente en los diversos escenarios sociales y sobre todo, apuntará a desarrollar una seguridad emocional sólida, base para el bienestar psicológico.

Articulos Relacionados.

Terapia para parejas tóxicas

Terapia para parejas tóxicas

Durante la terapia de pareja se piden muchos consejos generales para desintoxicar su relación o llevar el vínculo a otro nivel dado que en la actualidad las relaciones de pareja han alcanzado un nivel de toxicidad de manera creciente . Basándonos en las estadísticas 7 de cada 10 parejas se separan, hablamos de una cifra que llega al 70% y es inevitable preguntarnos cuál es la causa y cuáles son los consejos que se le daría a una pareja toxica en terapia.

Terapias para la ansiedad

Terapias para la ansiedad

La ansiedad es producto de una sobreactivacion, es un descontrol tanto de nuestro pensamiento como de nuestro cuerpo. Por lo que presentamos técnicas para ejercer control en el descontrol para provocar un estado de simbiosis y de paz. Es evidente que la cura para el descontrol es el control.

Relación Tormentosa

Relación Tormentosa

una relación tormentosa es sinónimo de un poco conocimiento interpersonal de ambas partes, dado que es la exposición pura de comportamientos automáticos negativos de ambos en una simbiosis melódica que desencadena en su efecto un malestar general para los dos integrantes de la relacion

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
¡Hola!
¿Cómo podemos ayudarte?